Saltear al contenido principal

Historia

Un gran espejo líquido refleja el verdor de manglares centenarios, de más de 4 metros de altura, en la ruta hacia Cerritos de los Morreños, comunidad a dos horas de lancha desde Guayaquil. Un recorrido de kilómetros y kilómetros de aguas mansas y mangles, en el estero Salado. El canal se ensancha desde solo 100 metros hasta varios cientos, a medida que el viajero se interna en el Golfo de Guayaquil. La comunidad, que vive de la pesca y la captura de cangrejo, es a un mismo tiempo la protectora de la mayor reserva de manglar de este tipo en el país

Actividad Económica

La población es de escasos recursos económicos; por lo que el ecosistema de manglar constituye su principal fuente de ingresos económicos. La  pesca  artesanal de especies como la lisa, bagre, corvina y róbalo;  la captura y la  comercialización de crustáceos como el cangrejo rojo y moluscos como ostiones, mejillones, entre otros. Estos productos del mar, son comercializados en la ciudad de Guayaquil, y consumidos de acuerdo a la amplia gastronomía local.

Valores Culturales

Las actividades de recolección, caza y pesca de los recursos del manglar sostuvieron la dieta alimenticia de todas las culturas antiguas de la costa, las cuales posteriormente comercializaron sus recursos hacia otras regiones del país. Esto da indicios de la antigüedad de los asentamientos en estas zonas de manglar y la importancia cultural que tienen para la historia e identidad nacional.

Valores arqueológicos

En Cerrito de los Morreños, se han encontrado numerosos vestigios arqueológicos, que la comunidad ha recogido y custodiado, para implementar a futuro una exhibición permanente o museo.  Este material arqueológico pertenece a la Cultura Milagro, dentro del grupo étnico Chonos.

Volver arriba